Bisagra rota, puente partido, varilla suelta, tornillo perdido o luna rayada — cada tipo de daño tiene una reparación distinta. Aquí te explicamos cuál es cuál, para que sepas qué esperar antes de escribirnos.
Los daños más comunes en lentes y gafas tienen arreglo el mismo día, en tu domicilio. Estos son los servicios que más solicitan nuestros clientes en Guayaquil.
Varilla rota, torcida o con la bisagra floja. Reemplazamos la varilla completa y ajustamos el calce para que el armazón vuelva a sostenerse firme.
Plaquetas amarillentas, quebradas o que ya no sujetan bien la nariz. Las cambiamos por unas nuevas en minutos, sin tocar el resto del armazón.
Armazón de metal partido en la bisagra, el puente o la varilla. Soldamos en el punto exacto de la rotura para que quede firme y sin marcas visibles.
¿Tu graduación está bien pero el armazón ya no da más? Trasladamos tus lunas actuales a un armazón nuevo, sin que tengas que repetir el examen visual.
Lunas rayadas, tinturadas o rotas. Colocamos lunas nuevas —blancas o tinturadas— manteniendo tu graduación exacta en el mismo armazón.
Lentes que se resbalan, aprietan o quedan chuecos. Ajustamos varillas, plaquetas y curvatura para que calcen perfecto a tu rostro.
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Los armazones de marca tienen materiales y mecanismos distintos a los genéricos. Sabemos cómo intervenirlos sin dañar el acabado ni perder la garantía de fábrica en las partes que no tocamos.
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Bisagras flex, remaches y acetato original
Sistemas de varilla intercambiable y O-Matter
Acabados metálicos y grabados delicados
Bisagra flex Meflecto y remaches de precisión
Nos escribes y mandas una foto clara del daño. En minutos te decimos si tiene arreglo y cuánto cuesta.
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Eliges el día y la hora que te convenga, en tu casa o en tu oficina, en Guayaquil o Samborondón.
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Llegamos con el taller completo, reparamos tus lentes en el momento y los revisas antes de que nos vayamos.
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Cubrimos Guayaquil y Samborondón con taller móvil. Si tu sector no aparece en la lista, escríbenos igual: es muy probable que también lleguemos.
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Norte y Central
Todas las etapas
Ceibos y alrededores
La Puntilla y vía Samborondón
Todas las etapas
Próximamente
📍 También atendemos Sauces, Kennedy y sectores cercanos. Confírmalo por WhatsApp antes de agendar.
La gran mayoría sí, pero depende del material y de qué tan grave es la fractura. Bisagras, puentes y varillas de metal casi siempre se sueldan; en acetato usamos resinas específicas. Los únicos casos donde recomendamos cambiar el armazón completo son fracturas múltiples o material ya muy degradado por el sol.
Un tornillo suelto sí lo puedes ajustar tú con un destornillador de precisión. Pero si la bisagra está fracturada o la rosca está dañada, forzarla puede romper más piezas y complicar la reparación real — en ese caso es mejor que la vea un técnico antes de seguir usándola.
Con una foto clara por WhatsApp, en minutos te confirmamos qué tipo de daño tienes y si tiene arreglo. El diagnóstico presencial en tu domicilio es gratuito y se hace antes de cualquier reparación.
Sí, reparamos armazones de todas las marcas y materiales — metal, titanio, acetato, Monel. En marcas de gama alta como Ray-Ban, Oakley, Prada o Persol buscamos primero repuestos originales o de calce idéntico.
No todos los daños en un armazón se reparan igual, y saber cuál tienes te ayuda a entender de entrada si tiene arreglo, cuánto puede tardar y qué técnica vamos a usar. Esta es la clasificación que usan nuestros técnicos en cada visita a domicilio en Guayaquil y Samborondón.
Es, por lejos, el daño más frecuente que atendemos. La bisagra es el punto de mayor estrés mecánico de todo el armazón: se abre y se cierra cientos de veces por semana, así que con el tiempo el tornillo se afloja, la rosca se desgasta o el eje metálico termina fatigándose hasta partirse. Si el problema es solo un tornillo suelto o perdido, es un ajuste de minutos. Si la bisagra en sí está fracturada —algo común en armazones de metal después de un golpe o de años de uso—, la solución correcta es soldadura de precisión en el punto exacto de la rotura, no pegamento ni alambre improvisado.
Señal de alerta: si notas que una varilla "cuelga" más floja que la otra, o hace un clic al moverla, no esperes a que se caiga completamente — un ajuste a tiempo evita que termines con una bisagra fracturada.
El puente es la parte que descansa sobre la nariz, y su comportamiento ante un daño depende totalmente del material del armazón. En armazones metálicos, un puente partido se repara con soldadura, devolviendo la resistencia estructural original. En armazones de acetato o pasta, el puente no se suelda: ahí trabajamos con resinas de alta adherencia aplicadas con calor controlado, o con un refuerzo interno si la fractura es grande. Un puente roto sin reparar tiende a empeorar rápido, porque es el punto que sostiene todo el peso del armazón sobre tu rostro.
La varilla (también llamada patilla) puede romperse en dos zonas distintas, y eso cambia la reparación: si se rompe cerca de la bisagra, casi siempre se puede soldar o reemplazar solo esa sección. Si se rompe a la mitad o cerca de la punta, generalmente se reemplaza la varilla completa por una compatible con tu modelo. En armazones de marcas reconocidas (Ray-Ban, Oakley, Persol) buscamos primero una varilla original o de calce idéntico antes de recurrir a una genérica, para que no se note la diferencia.
Parece el problema más simple —y muchas veces lo es—, pero tiene una trampa común: si el tornillo se cayó varias veces y alguien intentó forzar uno de un tamaño distinto, la rosca interna puede terminar dañada o "pelada", y ahí un tornillo nuevo simplemente no agarra. En ese caso hay que re-terrajar la rosca o instalar un inserto metálico nuevo antes de poder ajustar cualquier tornillo. Llevamos surtido de tornillería de precisión en distintos calibres para resolver esto en la misma visita.
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Las plaquetas nasales son de silicona y se degradan con el sudor, el calor y la humedad del ambiente de Guayaquil mucho más rápido que el resto del armazón. Cuando se ponen amarillentas, se agrietan o dejan de sujetar bien, la solución es simplemente cambiarlas por unas nuevas de silicona médica —una intervención de minutos que mejora muchísimo la comodidad diaria, sobre todo si usas lentes todo el día.
Aquí hay que distinguir tres escenarios distintos: una luna rayada superficialmente no tiene reparación real (ningún producto casero "quita" un rayón de verdad, solo lo disimula temporalmente) y lo correcto es cambiarla; una luna rota o astillada se reemplaza manteniendo tu graduación exacta; y una luna que se salió del aro o quedó floja generalmente es un tema de ajuste del bisel o del hilo de sujeción (en armazones al aire), no de la luna en sí. Si tu armazón está en buen estado pero las lunas ya no dan más, también hacemos traspasos de lunas a un armazón nuevo sin repetir el examen visual.
No hace falta que lo diagnostiques tú mismo con precisión — de hecho, te recomendamos no intentarlo forzando piezas, porque un daño simple puede complicarse si se manipula sin las herramientas correctas. Lo más rápido es enviarnos una foto clara del armazón por WhatsApp: con eso identificamos el tipo de daño, te confirmamos si tiene arreglo y te damos un presupuesto antes de coordinar la visita a domicilio. Si el daño acaba de pasar y no sabes qué hacer en este momento, revisa también nuestra guía de emergencia paso a paso.
¿No estás seguro qué tipo de daño tienen tus lentes? Mándanos una foto y te lo confirmamos en minutos.
💬 Enviar foto por WhatsAppEnvíanos una foto por WhatsApp ahora y en minutos sabrás si tiene arreglo, cuánto cuesta y cuándo podemos llegar.
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